Gestión de riesgos empresariales: ¿Cuáles son sus etapas?

gestión de riesgos empresariales

Toda empresa debe estar preparada ante cualquier eventualidad. Esto le permitirá reducir el impacto de una emergencia sobre su personal y sus recursos, además de recuperarse más rápidamente. Por eso, es necesario aprender sobre la gestión de riesgos empresariales.

¿Qué es la gestión de riesgos empresariales?

Los riesgos son todas aquellas situaciones inesperadas que pueden afectar el desempeño, los planes y los activos de una organización. Estos pueden abarcar distintos aspectos a tener en cuenta, como los siguientes:

  • Financieros.
  • Informáticos.
  • Estructurales.
  • De seguridad.
  • Laborales.

Como se puede apreciar, los tipos de riesgo son bastante amplios, por lo que toda empresa debe desarrollar estrategias para enumerarlos, describirlos, detectarlos y enfrentarlos. Así mismo, los riegos pueden clasificarse en niveles.

Si bien estos niveles pueden variar de una empresa a otra, o de un país a otro, esta es una de las clasificaciones más comunes:

·       Riesgo alto

Ocurre cuando las actividades de la empresa son tan afectadas por un evento, que estas se ven interrumpidas. La prioridad es atender la situación de riesgo para superarla, y hasta tanto no se logre hacerlo, la empresa no logra volver a la normalidad.

·       Riesgo medio

Se trata de situaciones que implican alteraciones o demoras en las operaciones normales de la compañía, pero que, sin embargo, no son suficientes para que la misma se paralice. No obstante, la organización debe destinar importantes recursos y tiempo para superar el evento, o de lo contrario este puede agravarse.

·       Riesgo bajo

Consiste en eventos que inciden ligeramente en las actividades cotidianas de la empresa, pero que no causan demoras o modificaciones inesperadas. Merecen atención por parte de la compañía, pero sin descuidar de ningún modo otras tareas.

gestión de riesgos empresariales¿Cómo efectuar la gestión de riesgos empresariales?

Por lo general, todas las empresas cuentan con un plan de gestión de riesgos. Esto no solo se ha puesto en práctica porque las compañías así lo hayan decidido, sino también porque la legislación de muchos países es bastante estricta en esta materia.

En este sentido, la planificación adecuada de toda gestión de riesgos debe comprender distintas etapas. Estas se aplican según la gravedad de los riesgos que se presenten, e igualmente sirven para prevenirlos.

Estas son las principales etapas de dicho plan:

1.     Identificación

En la primera etapa del plan de gestión de riesgos, la empresa debe analizar todos los factores y elementos que la conforman. Esto contempla la cantidad de personal, la ubicación de su infraestructura, el material de construcción, el mantenimiento de las instalaciones, entre otros.

De esta manera, se pasa a reconocer cuáles son los principales peligros a los que estará sometida la empresa. Por ejemplo, catástrofes naturales, robos, accidentes ocupacionales, fallas estructurales, etc.

2.     Evaluación

Durante esta fase, la empresa se dedica a examinar con detenimiento los riesgos identificados y cuál sería la manera más acertada de hacerles frente. Igualmente, se analizan los errores y fallas que se cometerían al atender el riesgo para luego corregirlos.

Es común que durante la etapa de evaluación se realicen distintos tipos de simulacros para situaciones como sismos, incendios, inundaciones o robos.

3.     Repuesta

Se trata quizás de la etapa más interesante e importante del plan, ya que en ella toca enfrentar la situación riesgo una vez que se presenta. En ella no hay oportunidad para practicar o simular casos, sino que la empresa estará sometida de manera real a una emergencia.

Todo lo que se haya detectado en las fases de identificación y evaluación se aplicará en la etapa de respuesta.

4.     Análisis posterior

Una vez que se han aplicado los protocolos de respuesta y se ha superado el riesgo, corresponde a la empresa observar lo que ha ocurrido. Esto permite realizar control de daños y levantar estadísticas sobre los tiempos de respuesta y las acciones realizadas.

Del mismo modo, se lleva a cabo un diagnóstico de la empresa para determinar su estado post riesgo, así como también las necesidades existentes para reparar, reacondicionar o corregir lo que se encuentre afectado.

En conclusión, la gestión de riesgos empresariales es un protocolo fundamental para que cualquier empresa pueda operar del modo correcto. Si una compañía desconoce cómo desarrollar su plan en este ámbito, puede contratar un proveedor de soluciones en materia de seguridad para recibir asesoría.

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