Monitoreo de la nube: Qué es, cómo funciona y mejores prácticas

monitoreo de la nube

Cada vez son más los usuarios, sobre todo empresas, que migran sus sistemas físicos a la nube. Esto representa practicidad, ahorro de recursos y optimización de funciones. Por esta razón, te invitamos a conocer más sobre el monitoreo de la nube.

Qué es el monitoreo en la nube

Cuando se habla de este tipo de monitoreo, se hace referencia a los distintos procesos que se llevan a cabo para controlar y supervisar el correcto funcionamiento de cualquier red o archivo alojado en la nube.

Para conseguir que dicho monitoreo se desarrolle de manera fluida y sin problemas, las empresas suelen implementar programas de seguimiento a toda la infraestructura de la nube. Esto conlleva que dicho software funciona de manera automatizada.

Además, se ofrece un control centralizado sobre las operaciones de la nube, lo que facilita al personal de informática su revisión, vigilancia y correcciones, de ser el caso.

Más allá de esto, se debe considerar que la configuración y el tipo de nube que se esté implementando tendrá influencia sobre su control. Es decir, que, si la nube es de origen público, la supervisión sobre la misma tendrá limitaciones en cuanto a su monitoreo.

Por su parte, un servicio de nube que pertenezca a una plataforma privada permite mejores y mayores estándares de control sobre la misma. Esto hace que las empresas tengan preferencia por este servicio, ya que, también ofrecen una mayor capacidad de almacenamiento.

En cualquier caso, la nube que sea escogida por el usuario debe ser monitoreada de manera constante, ya que de ella depende en muchos aspectos que la empresa mantenga sus estándares de funcionamiento.

Se puede decir entonces que la infraestructura de la nube está diseñada para que una compañía pueda operar y cumplir sus objetivos de una manera más eficiente y organizada.

Cómo funciona este monitoreo

Para entender el funcionamiento de este tipo de monitoreo, es necesario tener en cuenta que el servicio de la nube es generalmente de pago. Esto quiere decir que las empresas tienen que invertir una importante cantidad de recursos para su implementación.

Ahora bien, es importante aclarar que la nube se paga según el uso que se le dé, a diferencia de los entornos de almacenamiento físico, los cuales tienen un costo fijo, indistintamente si se usan o no.

Por lo tanto, el monitoreo fija su función en algunas variables importantes. Por un lado, lograr la optimización del rendimiento de la nube, y, por el otro, encargarse de reducir la inactividad de esta, ya que la hace menos eficiente.

Del mismo modo, existen otros aspectos que forman parte del funcionamiento del monitoreo de la nube, como estos:

  • La protección de los datos, ya que esto implica grandes volúmenes de información, de los cuales depende la correcta operatividad de un negocio. Si algún dato llegase a perderse, cualquier proceso mayor puede verse afectado.
  • Una adecuada implementación de soluciones para efectuar análisis, escaneo y control de información previamente a salir de la red o ser compartidos con otras redes.
  • El estricto control sobre cualquier inconveniente en el rendimiento de la nube, lo que puede deberse a una interfaz de programación de aplicaciones (API, por sus siglas en inglés) que tiene problemas de diseño.
  • Una revisión constante en el tiempo de respuesta de cualquier aplicación, para así determinar la existencia de errores de rendimiento.
  • El seguimiento adecuado de las operaciones y solicitudes que se han realizado en la nube, para así detectar cualquier tipo de inconveniente en ese ámbito.

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Mejores prácticas de control de la nube

El monitoreo de la nube implica distintas acciones, como, por, ejemplo determinar cuáles son las prioridades de su usuario, para así establecer objetivos claros de funcionamiento y utilidad.

Esto facilitará que los procesos funcionen mejor, previniendo errores y superando los existentes.

Como resultado, una infraestructura de nube debe contar con soluciones que sean capaces de integrar información proveniente de distintos recursos. Así optimizará el rendimiento de la red.

De igual manera, una de las prácticas más eficientes en el manejo de la nube tiene que ver con el control de su costo. En este sentido, se debe tener claro que mientras mayor sea su uso, mayor será el costo de esta.

Por lo tanto, es necesario contar con una herramienta de monitoreo que indique algún exceso inesperado en el costo de la nube, para así evitar problemas de presupuesto en la empresa. Así no se generarán gastos inesperados.

Todo esto quiere decir que el monitoreo funciona como una ventana que permite explorar la nube para encontrar cualquier tipo de error, comprender su motivo y posteriormente solventarlo, previniendo el consumo excesivo de recursos de red.

Por último, el monitoreo de la nube debe ser sostenible en el tiempo. Una solución que únicamente funcione por unos días o por pocos meses no garantizará el rendimiento eficiente de los recursos involucrados.

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