Seguridad de redes inalámbricas en Argentina

Seguridad de redes inalámbricas: ¿Cómo protegerlas?

Las conexiones a internet se han hecho cada vez más veloces, y esto se debe en gran medida al reemplazo de los tradicionales cableados por la transmisión de datos por vía inalámbrica. Hoy te enseñaremos más sobre la seguridad de redes inalámbricas.

Las conexiones a internet se han hecho cada vez más veloces, y esto se debe en gran medida al reemplazo de los tradicionales cableados por la transmisión de datos por vía inalámbrica. Hoy te enseñaremos más sobre la seguridad de redes inalámbricas.

¿Qué es una red inalámbrica?

Las redes de datos pueden emplear medios físicos para su funcionamiento, tales como cables de cobre o fibra óptica. Sin embargo, también existen redes que prescinden de cualquier tipo de cableado para llevar la información a los dispositivos de destino.

Cuando esto ocurre, hablamos de las redes inalámbricas, las cuales también son conocidas como Wireless o Wi-Fi. Dichas redes suelen operar en instalaciones empresariales, comerciales y domésticas, y ocupan la mayoría de las conexiones a internet en la actualidad.

Estas redes cuentan con acceso directo desde aquellos dispositivos autenticados, tales como computadoras, tablets, smartphones, entre otros.

En este sentido, la autenticación puede ocurrir mediante acceso libre, cuando la red es abierta, o introduciendo una contraseña de acceso, cuando la red es privada.

Cabe mencionar que, en todo caso, las redes privadas ofrecen un nivel de seguridad mayor que las redes abiertas, y esto vale tanto para el administrador de la red inalámbrica, como también para los usuarios que se conectan a ella.

Amenazas hacia una red inalámbrica

Las redes inalámbricas pueden enfrentar diferentes tipos de amenazas, que ponen en riesgo la integridad de la información que se transmite por ellas. Estos inconvenientes de seguridad se encuentran latentes en todo momento, y a continuación se mencionan algunos de ellos:

· Aprovechamiento ilícito de la conexión

Este problema suele ser común en el caso de las redes abiertas, ya que muchos usuarios deshonestos se conectan a ellas cuando detectan que la misma no está protegida mediante alguna clave de seguridad.

Por supuesto, que muchos administradores de redes abiertas, sobre todo aquellas que pertenecen a establecimientos comerciales, tales como restaurantes o supermercados, se exponen a este riesgo de manera consciente.

No obstante, existen usuarios, especialmente en viviendas, cuyas redes se encuentran abiertas por simple desconocimiento. Es allí donde existe mayor riesgo, ya que los piratas virtuales suelen aprovecharse del descuido.

Al hacerlo, no solo consumen ancho de banda de la conexión inalámbrica, sino que también pueden acceder a los demás dispositivos conectados en red, quedando con la vía libre para cometer cualquier ciberdelito.

· Robo o alteración de información confidencial

Cuando una red inalámbrica es vulnerada, los atacantes tienen acceso sin restricciones a la información que en ella se maneja. Esto puede ser especialmente dañino en el caso de empresas, cuyos volúmenes de datos suelen ser bastante grandes.

Una vez que los atacantes acceden a los datos a través de la red, pueden hacer con ellos prácticamente lo que quieran. Desde alterarlos a su conveniencia, robarlos con fines posteriores, o simplemente eliminarlos.

· Afectación de equipos informáticos

El ataque a una red de datos inalámbrica también puede tener consecuencias nocivas para los dispositivos que se encuentran conectados a ella.

Esto sucede porque los cibercriminales logran ingresar no solo a la información que circula en dicha red, sino que también toman control de los equipos, contando con la posibilidad de desconfigurarlos e incluso dañarlos severamente.

Algunas medidas de protección

Las redes inalámbricas pueden y deben ser aseguradas, para así evitar situaciones como las descritas anteriormente. Estas son algunas medidas de protección que pueden aplicarse:

· Establecer contraseñas de seguridad

Toda red inalámbrica debe contar con una clave de acceso, ya que, de lo contrario, la misma quedaría expuesta ante cualquier amenaza. Además, con una contraseña de seguridad, se garantiza que solo dispositivos autorizados puedan hacer uso de la red.

Sin embargo, para establecer dicho password, es necesario que el mismo cuente con una combinación de caracteres alfanuméricos, además de signos de puntuación, lo que le brindará mayor fortaleza.

De igual manera, dicha contraseña jamás debe ser divulgada más allá de los habitantes de la vivienda, en el caso de redes domésticas, o del personal directivo y de informática, en el caso de empresas.

· Aplicar protocolos avanzados de seguridad

Las redes Wi-Fi cuentan con varios protocolos de seguridad, sin embargo, algunos son más seguros que otros. Esto se debe a que los primeros protocolos fueron vulnerados por los hackers, y esto los dejó obsoletos con el paso del tiempo.

Actualmente, los sistemas WPA2 y WPA3 son los más seguros, por lo que se sugiere incorporar alguno de ellos, sin perder más tiempo.

· Revisar la configuración de seguridad del router y el firewall

Las redes inalámbricas dependen de un router o un firewall, el cual se encarga de canalizar y distribuir la conexión de datos hacia y desde los dispositivos registrados en la red.

Finalmente, debemos estar atentos a la configuración de los mismos, cuidando que sus filtros de protección estén siempre activos, además de vigilar cuáles dispositivos están conectados con autorización y cuáles no, para que así la seguridad de redes inalámbricas esté garantizada.

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