¿Cuál es la importancia del detector de monóxido de carbono?

detector de monóxido de carbono

El detector de monóxido de carbono es un simple artefacto en el hogar, oficina o industria que puede ser la pieza central para salvar vidas. ¿Cuál es su importancia y valor estratégico?

Hay una crónica que se repite cada invierno en algún medio de comunicación: un hogar que se incendia por una fuga de gas en una estufa, un mal uso de los aparatos de cocina para calefaccionar, una falla eléctrica por sobrecarga de la instalación con caloventores u otros artefactos que generan calor. Eventos que podrían evitarse, pero si no contamos con la señal de alarma en el momento justo, el final la historia puede llegar a ser fatal.

La época invernal también se presta para encontrar comunes relatos sobre asfixias e intoxicaciones en espacios que no están apropiadamente ventilados o en entornos laborales con manipulación de materiales tóxicos. Por esta razón, un detector de monóxido de carbono es un equipo de poco valor de comercialización pero gran importancia para la seguridad física.

El monóxido de carbono es un gas sumamente tóxico y peligroso que se genera en diversos ámbitos por la combustión de artefactos a gas, parrillas, braseros, chimeneas, o por principios de incendio. Se trata de una de los peligros más importantes en el hogar, empresa o industria que, sin el equipo adecuado, es muy difícil de detectar y puede desencadenar la muerte en pocos minutos.

¿Cómo trabajan los detectores de monóxido de carbono?

Los detectores de monóxido de carbono son tecnologías que llevan ya varios años de desarrollo e innovación, pero que pocos hogares lo consideran. A pesar de tener un costo relativamente bajo, en comparación con otras prestaciones de seguridad, los equipos son pocos populares, sobre todo en uso familiar.

Estos artefactos se comercializan en Argentina entre los 800 a los 5000 pesos, dependiendo de las prestaciones. Se trata de una inversión de única vez, con debido mantenimiento y control, pero que puede ser decisiva para proteger vidas humanas.

Los detectores de monóxido de carbono son aparatos fijos o móviles que, a través de un sensor, analizan el aire que entra a través de unas rendijas y da aviso cuando la concentración de este gas es superior a los límites establecidos.

La mayoría de los equipos activan una alarma externa, pero nuevas herramientas también permiten enviar señales remotas. De esta forma, podrías, por ejemplo, saber si en tu hogar hay un aumento del monóxido de carbono aunque no esté en él y podrás actuar a la distancia para ¡prevenir una tragedia! Del mismo modo, algunos equipos se comunicarán directamente con el cuerpo de bomberos sin perder tiempo en mediaciones.

detector de monóxido de carbono¿Cómo y dónde instalar un detector de monóxido de carbono en el hogar?

A pesar de que un pensamiento lógico nos diría que coloquemos el detector de monóxido de carbono en la cocina, no es la única opción que podemos evaluar. El lugar ideal a instalar este instrumento de seguridad, dependerá de varios factores:

  • Las zonas con mayor riesgo a presencia de fugas de gases tóxicos
  • Nuestros hábitos en el hogar para tener una rápida reacción
  • Las zonas de circulación y concentración de aire
  • Los espacios de mayor y menor humedad

Entonces, sería correcto pensar en la instalación de un detector de monóxido de carbono en la cocina, siempre y cuando esta no sea un área de mucha humedad que complique el trabajo del equipo. Al respecto, los expertos no recomiendan colocar detectores de monóxidos en baños por la prolongada exposición a vapores que podrían alterar el funcionamiento del dispositivo.

Además, considerando los hábitos de las personas que viven en el hogar, se recomienda instalar detectores de monóxido en las habitaciones, sobre todo si existen artefactos de calefacción. De esta forma, la alarma estará suficientemente cerca como para despertar a las personas si están durmiendo en caso de riesgo por intoxicación.

Por último, para su instalación sólo alcanza con encontrar el punto justo dónde queremos que el dispositivo se encuentre, chequear la carga de las baterías y encenderlo. Los equipos más sofisticados tendrán conexión en red, o precisarán de alguna configuración de manual, para dar aviso remoto en caso de registrar niveles altos de gases tóxicos.

¡Conclusión!

El detector de monóxido de carbono no es un dispositivo obligatorio en los hogares. Sin embargo, ya sea en una casa, empresa o industria su implementación nunca estará de más.

Con un bajo costo, fácil instalación y poco mantenimiento, es posible ganar en prevención y seguridad. Y por sobre todas las cosas, en el hogar, es una herramienta que brindará la garantía de un monitoreo y control constante de la calidad del aire que estás respirando vos y los miembros de tu familia.

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